LUZ DE LUNA

LUZ DE LUNA

La luz de la luna tiene un cierto espesor.

Un almibarado aleteo, semejante a las frondosas láminas

de un repicar de campanas.

 

La luz de la luna es tenue,

cómo las díscolas gotas de la lluvia

o el fragor mortecino de las fraguas de Vulcano.

 

Es que la luz de la luna, siempre está llena de recuerdos.

 

La luz de la luna es redonda

Como el vientre de una hembra fecunda.

Y baila con el frenesí plateado

de una Arlequín sudoroso

en algún olvidado carnaval de sotavento.

 

La luz de la luna es piedra que se amamanta

con brisas de cañaveral.

Es suspiro y gorgoteo; suave pátina

en una estrella asomada al ventanal.

 

Es que la luz de la luna, siempre está llena de recuerdos

 

La luz de la luna es como horizonte permeable,

arcón de ruinas calladas.

Marchita vejez oscura

en húmedos adoquines

con reflejos de dulzura.

 

Y es que la luz de la luna … siempre está llena de recuerdos.

 

Héctor G. Gómez G.

 

LO SAGRADO

LO SAGRADO

Si tu búsqueda es lo sagrado,

 siempre deberías saber,

que se oculta es en lo obvio

tras los tules del misterio,

de la locura y del odio.

Pero más se muestra, tal vez,

 en los brillos de las llamas,

o en el vaivén de las ramas

y en los ocultos despojos

de manantiales oscuros

que descienden como lobos

en jaurías de plegarías

y en cánticos mortuorios.

 

Su conocer es velado

(por su evidente mostrarse)

Pues se oculta en la evidencia,

Y se muestra en el arder

de los fuegos fatuos que ayer

en aquel lejano horizonte

curvaban la línea curva

de una sonrisa mordaz.

 

El secreto de buscar,

es encontrarlo pronto,

pues no huye lo sagrado,

ni se esconde en lo escondido.

Busca, si ya la has bebido

en la frescura del agua,

en las fuentes de las hadas,

en las risas solazadas

Y en esas eternas miradas

de los que sienten amor.

 

Lo sagrado se escabulle,

tapándose en lo más claro,

llenándose de barro espeso

hecho de brillos callados.

Los que lo buscan oculto,

o entre tinieblas rodeado

dejarán de ver lo innegable

de lo sagrado profano

que se encuentra en todas partes,

 y se oculta en todos lados.