LUZ DE LUNA

LUZ DE LUNA

La luz de la luna tiene un cierto espesor.

Un almibarado aleteo, semejante a las frondosas láminas

de un repicar de campanas.

 

La luz de la luna es tenue,

cómo las díscolas gotas de la lluvia

o el fragor mortecino de las fraguas de Vulcano.

 

Es que la luz de la luna, siempre está llena de recuerdos.

 

La luz de la luna es redonda

Como el vientre de una hembra fecunda.

Y baila con el frenesí plateado

de una Arlequín sudoroso

en algún olvidado carnaval de sotavento.

 

La luz de la luna es piedra que se amamanta

con brisas de cañaveral.

Es suspiro y gorgoteo; suave pátina

en una estrella asomada al ventanal.

 

Es que la luz de la luna, siempre está llena de recuerdos

 

La luz de la luna es como horizonte permeable,

arcón de ruinas calladas.

Marchita vejez oscura

en húmedos adoquines

con reflejos de dulzura.

 

Y es que la luz de la luna … siempre está llena de recuerdos.

 

Héctor G. Gómez G.

 

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